Defensor de José Antonio Kast se confiesa con diario Crónica

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Por: SONIA FUENTES INZUNZA 

La gran mayoría fue testigo a través de los medios de comunicación de la agresión que sufrió el ex candidato a la presidencia José Antonio Kast el pasado Miércoles 21 de Marzo, en la Universidad Arturo Prat en Iquique. Se ha hablado de las agresiones que sufrió el ex parlamentario y de los agresores, pero no se  hablado de la acción audaz y valerosa que tuvo un joven estudiante en uno de los momentos más complejos que le ha tocado vivir al ex candidato.

 Cuando Mathias Fernández Acuña, de 23 años, estudiante de tercer año de la carrera de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación de la  Universidad Arturo Prat, encamina sus pasos para asistir al conversatorio que daría José Antonio Kast, jamás se imaginó que el destino lo iba a poner en el centro de un hecho que se transformaría en noticia a nivel nacional.

” Me enteré de la charla por un amigo y de la intención de Kast de crear nuevos líderes juveniles, así que quise participar en el conversatorio” recuerda el joven estudiante.

“Desde antes que Kast llegara al Auditorio, el ambiente de la sala era tenso. Entré a 15:30 horas y me costó mucho, vi como varios jóvenes se pusieron a pelear, a un costado mío, rápidamente actué a separarlos para que la pelea no continuase, después no hubo más diálogo, solo fueron gritos. ”

Mathias Fernández  recuerda que rápidamente todo se transformó en  caos  “ yo estaba protegiendo a un joven de lentes al que querían golpear, me costaba pensar en ese momento, todo sucedió demasiado rápido. De ahí en adelante las amenazas eran constantes mientras los manifestantes tomaron control de los micrófonos y comenzaron a dar discursos en contra de José Antonio Kast. ”

El inició de la agresión al ex candidato presidencial está aun fresca en la memoria del estudiante “En el momento cuando J.Kast se asomaba al auditorio, lo empujaron hacia afuera y la mayoría salió en su persecución, lo acorralaron contra un muro y le gritaban fascista! Asesino!. El trataba de calmar a la gente, pero no sirvió de nada, le tiraban piedras, letreros y agua, no podía llegar a la salida, estaba cubierta de agresores, así que tuvo que dar la vuelta, por toda la facultad mientras lo perseguían y lo agredían, pensé que cuando saliera de la Universidad lo dejarían de agredir, pero lo persiguieron por una cuadra, mientras seguían los insultos y las acciones de violencia”

 Mathias Fernández  aclara que él no es partidario del ex parlamentario  y que lo conoció en la iglesia evangélica en donde él profesa su fe “Conocí en persona a J.A. Kast, después de las elecciones. El fue a tomar desayuno a la iglesia en donde me congrego, me presenté ante él, le hice unas preguntas y él se tomó el tiempo para responderme. Fue muy amable conmigo Y por tanto le guardé un profundo respeto. Cuando vi como lo agredían, al principio no actué, no sabía qué hacer, solo me puse a perseguir a la turba enfurecida tratando de que se calmaran.  Me quedé muy atrás pero cuando salió de la universidad vi que lo seguían persiguiendo, así que salté un muro y salí a ver si lo habían dejado tranquilo, pero no fue así…  lo seguían golpeando y tirando arena. 

El estudiante recuerda que ese fue un momento decisivo para él  “corrí hacia él ya que le costaba ver debido a que le habían arrojado tierra en sus ojos…  lo tomé de un brazo y lo empecé a guiar mientras le decía “¡siga corriendo!”. Nos escondimos dentro de un  servicentro de la Shell, pero desde dentro se sentían fuerte como golpeaban las paredes. Estaba asustado, las cuatros personas que estábamos adentro pensábamos que los agresores lograrían entran al lugar. Menos mal que después llegó Carabineros.

 Tras la agresión el joven manifiesta que todos estaban en schok  “era evidente que J.A.Kast estaba perturbado por lo que había ocurrido. Cuando observé ví que el dedo de su mano lo tenía hacia fuera y eran notorias otras lesiones que sufrió. Algunas personas le han bajado el perfil a la agresión, pero fue muy perturbador.

Sobre su actuar, el joven estudiante de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación de la  Universidad Arturo Prat medita un instante y luego responde con seguridad “No me considero valiente, sólo ayudaba a escapar a J.A.Kast  y ayudaría a cualquier otra persona que esté sufriendo ese tipo de agresión, nadie merece ser violentado de esa manera.”

Pese a todo, la situación dice, le ha traído más de algún problema “Me llenó de impotencia ver como los medios utilizaban una imagen mía, fuera de contexto, para convertirla en el icono de la agresión a Kast. Esa imagen me trajo algunos problemas. Mucha gente pensó que yo era uno de los agresores, si no fuera por mis amigos, pensarían que soy uno de los agresores. “

Finalmente Mathias Fernández reflexiona sobre el hecho y lamenta la violencia ocurrida “Me afectó lo ocurrido, ver a una persona, que le guardo un profundo respeto ser agredida de esa manera, genera una gran frustración. Soy estudiante de la UNAP, pero los estudiantes que hicieron esto no me representan. Algunos justifican la violencia, pero gran parte de los estudiantes de la Universidad están en contra de la práctica violenta que se llevó a cabo ese día. He escuchado a jóvenes decir “se lo merecía” pero me doy cuenta que vivimos en una dictadura ideológica, que justifica la agresión por los ideales que no favorezcan los de colectivo popular, defenderemos tu libertad de expresión mientras digas lo que queremos escuchar y te censuraremos a cualquier costo, si expresas lo que no queremos, independiente de si es verdad o no”.

 

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